Este sábado 15 de febrero, varios sectores del municipio de Uribia amanecieron con grafitis alusivos al político Carlos Caicedo, lo que ha generado un intenso debate entre la comunidad. Estas pintas, realizadas en zonas de alta afluencia como el cementerio central San Cayetano y fachadas de propiedades privadas, han sido vistas por algunos como vandalismo, mientras que otros las interpretan como una estrategia de expectativa en el marco de la consulta presidencial.
El secretario de Gobierno de Uribia, René Lindarte Velázquez, explicó que los grafitis fueron realizados por un grupo de estudiantes que previamente informaron sobre la actividad. «No es un acto de subversión, sino una campaña de expectativa que están impulsando jóvenes con el acompañamiento de otros sectores», señaló.

Por su parte, Carlos Sánchez, líder comunitario y encargado del cuidado del Parque El Fundador, manifestó su inconformismo tras la aparición de pintas en el Cementerio San Cayetano. «Hemos trabajado para mantener limpio y en buen estado este espacio, y es lamentable que este tipo de acciones afecten nuestro esfuerzo», expresó.
Esta situación no solo se presentó en Uribia, sino también en Riohacha, donde en la intersección de la calle 12 con carrera primera se reportaron grafitis similares. El hecho ha intensificado el debate en grupos comunitarios, donde ciudadanos exigen sanciones y medidas para evitar la alteración del espacio público.

De acuerdo con el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Ley 1801 de 2016, artículo 140, numeral 6), la realización de grafitis en bienes públicos y privados sin autorización está prohibida y puede derivar en sanciones para los responsables.
Las autoridades ya evalúan la situación para definir si se aplicarán medidas correctivas o si se establecerá un diálogo con los responsables de esta iniciativa.
