La situación de orden público en Uribia ha alcanzado niveles alarmantes, obligando a las autoridades a tomar medidas drásticas para garantizar la seguridad de sus habitantes. Mediante el Decreto N° 116, la administración municipal impuso un toque de queda, una decisión que busca frenar la ola de violencia que ha sacudido a la capital indígena de Colombia.

La medida restringe la movilidad en horarios específicos, con el objetivo de prevenir enfrentamientos, proteger la vida de la comunidad y devolver la tranquilidad a un municipio que se ha visto sumido en el miedo. Esta decisión responde a los recientes hechos de violencia que han afectado tanto a la población civil como al comercio, paralizando la actividad nocturna y generando una sensación de incertidumbre en las calles.
Amenazas en redes sociales generan más tensión
A esta crisis de seguridad se suma la circulación de amenazas a través de grupos de WhatsApp, lo que ha incrementado la zozobra entre los habitantes. Estos mensajes, que advierten sobre posibles ataques y hechos violentos, están siendo investigados por las autoridades, quienes han iniciado un proceso de verificación para determinar su veracidad y dar con los responsables.
Frente a esta situación, el gobierno municipal, liderado por Jaime Luis Buitrago García, ha reafirmado su compromiso con la seguridad y ha reforzado la presencia de la fuerza pública en distintos puntos del municipio. A pesar de la incertidumbre generada por estos mensajes amenazantes, las autoridades han redoblado los operativos para brindar una mayor sensación de seguridad dentro y fuera del casco urbano de Uribia.
Autoridades se pronuncian sobre la crisis
El alcalde de Uribia, Jaime Luis Buitrago García, expresó su preocupación por el clima de inseguridad que ha afectado a la región y justificó la implementación del toque de queda como una medida urgente y necesaria:

«No podemos permitir que la violencia se apodere de nuestro municipio. Esta decisión no ha sido fácil, pero es nuestra responsabilidad proteger a los ciudadanos y garantizar la paz en Uribia. Estamos trabajando de la mano con las autoridades para restablecer el orden y devolverle la tranquilidad a nuestra gente.»

Por su parte, el secretario de Gobierno y Asuntos Administrativos, René Lindarte Velázquez, enfatizó que este decreto es parte de un plan más amplio para combatir la criminalidad en la región.
«Estamos fortaleciendo los operativos de seguridad, aumentando el pie de fuerza y coordinando estrategias con la Policía y el Ejército para frenar los hechos de violencia. Este no es solo un decreto, es un compromiso con la seguridad de Uribia.»

Reacciones de la comunidad y expectativas
Si bien muchos ciudadanos han recibido la medida con alivio, algunos sectores han manifestado preocupación por el impacto que tendrá en la economía local, especialmente en pequeños comerciantes y transportadores que dependen de la movilidad en horas restringidas.
Las autoridades han instado a la comunidad a acatar el decreto y colaborar con las fuerzas del orden, reiterando que el éxito de esta estrategia dependerá del compromiso de todos.
Entretanto, los operativos de seguridad continúan en diferentes puntos estratégicos del municipio, mientras la población espera que las acciones tomadas se traduzcan en una reducción efectiva de la criminalidad y el restablecimiento de la tranquilidad en la región.
