Barranquilla, Atlántico. — Buenas noticias iluminan el norte de La Guajira. Los municipios de Uribia y Manaure están cada vez más cerca de superar definitivamente las fluctuaciones eléctricas que por años han afectado la calidad de vida de sus habitantes. Así quedó claro en una reunión de alto nivel realizada en Barranquilla, donde autoridades nacionales, locales y la empresa Air-e oficializaron la construcción de una subestación eléctrica móvil, un paso decisivo hacia un servicio digno y estable para la Alta Guajira.
La jornada estuvo encabezada por la senadora wayuu Martha Peralta Epieyú, quien ha liderado esta causa con firmeza desde el Congreso:
“Esta subestación representa un acto de justicia histórica para nuestros pueblos. Por años se nos dio la espalda, pero hoy, con este gobierno que sí cree en el cambio, empezamos a ver soluciones reales. Y no vamos a parar hasta verla encendida”, expresó Peralta.
Desde Uribia, participó el secretario de Gobierno y Asuntos Administrativos, René Lindarte, en representación del alcalde Jaime Luis Buitrago García, quien reafirmó el compromiso de la administración:
“Este es un avance enorme. Es energía, pero también es dignidad y desarrollo. Vamos a seguir gestionando y vigilando para que esta obra llegue a feliz término”, aseguró Lindarte.
Uno de los aportes más significativos lo hizo el secretario de Obras Públicas de Uribia, Frank Castilla Cabrales, quien donó de inmediato la topografía del terreno, insumo técnico fundamental que marca el punto de partida para cualquier intervención estructural. Debido a los nuevos ajustes surgidos en la reunión, el funcionario se comprometió a repetir la topografía y donarla nuevamente, sin costo alguno para el proceso.
“La prioridad es nuestra gente. Si hay que hacer el trabajo dos veces para que el proyecto avance, lo hacemos. Esta topografía es apenas el comienzo del cambio”, declaró Castilla Cabrales.
Igualmente, se destacó el importante gesto del ciudadano Marlon Mejía, quien anunció que donará en su totalidad la Consulta Previa, un requisito obligatorio para este tipo de proyectos en territorios indígenas. Esta gestión, valorada en aproximadamente 250 millones de pesos, agiliza de manera significativa los tiempos y costos del proceso.
“Aquí no podemos esperar más. Vamos a aportar desde donde podamos para que esta obra sea una realidad lo antes posible”, indicó Mejía durante su intervención.

La reunión también contó con la presencia activa del subsecretario de Minas y Energía, Jorge Hurtado, quien ha sido uno de los grandes articuladores del proceso, así como del secretario de Obras de Manaure, funcionarios de la empresa Air-e y representantes de los comités de veeduría ciudadana y servicios públicos, quienes han jugado un papel clave como garantes y voceros de las comunidades.
El líder social Wilmer Iguarán, en representación de los refrendantes y veedores, recalcó:
“Esto no lo consiguió una sola persona. Aquí está la mano de cada comunidad, de los que no se rinden. La veeduría ha estado firme, vigilante, y seguirá así hasta que veamos esa subestación en pie y funcionando”, declaró.
Se alista nueva reunión en Bogotá
Se confirmó que la próxima semana se realizará una nueva reunión en Bogotá, con participación del Gobierno Nacional, entidades del sector energético y representantes locales, para avanzar en los aspectos técnicos y jurídicos del proyecto, incluyendo los pasos finales para la viabilidad total de la subestación.
“Estamos ante un Gobierno que hoy sí le apuesta al cambio, que no mira a La Guajira con desprecio, sino con compromiso. Vamos a Bogotá con la certeza de que la luz va a llegar, y que va a quedarse”, concluyó la senadora Martha Peralta.
Con estos avances, Uribia y Manaure comienzan a escribir una nueva historia energética, donde la participación comunitaria, la gestión transparente y la voluntad política se unen para dejar atrás décadas de abandono.
