Uribia renueva su compromiso con el Ejército para construir seguridad y desarrollo comunitario

En medio de un clima de respeto, institucionalidad y esperanza, el municipio de Uribia vivió este miércoles un momento significativo: la ceremonia de transmisión de mando del Batallón de Ingenieros de Construcciones N.º 51. El acto marcó la llegada del teniente coronel Jorge Adrián Pilonieta López como nuevo comandante de esta unidad militar, quien asumió funciones en relevo del también teniente coronel Ricardo Javier Ovalle Sanabria.

Pero más allá del protocolo castrense, este encuentro fue la reafirmación de una alianza que viene creciendo entre el Ejército Nacional y la Administración Municipal, con el firme propósito de seguir apostándole al bienestar, la seguridad y el desarrollo de las comunidades en todo el territorio uribiero.

El evento contó con la presencia del secretario de Gobierno y Asuntos Administrativos, Dr. René Alberto Lindarte Velázquez, y de la primera dama del municipio, Nancy Gómez, quienes asistieron en representación del alcalde Jaime Luis Buitrago García. Durante su intervención, las autoridades municipales destacaron la importancia de mantener una cooperación estrecha con la Fuerza Pública como base para lograr entornos más seguros y obras sociales de alto impacto.

“El Ejército no solo ha estado presente en los momentos difíciles. También ha sido un aliado en el progreso cotidiano”, señalaron desde la Alcaldía.

Y es que el Batallón de Ingenieros ha dejado huella en la región. Su apoyo ha sido clave durante emergencias causadas por las lluvias, en el restablecimiento de vías, y en programas comunitarios como Progreso al Barrio, que lleva dignidad a decenas de familias en barrios y asentamientos. A todo esto se suma un hecho esperanzador: la integración activa de jóvenes wayuu en la labor militar, fortaleciendo el tejido social y reafirmando el compromiso territorial del Ejército con el pueblo indígena.

En un contexto nacional donde la seguridad es motivo de preocupación constante, este tipo de articulaciones resultan fundamentales. No se trata solo de presencia militar, sino de presencia con propósito: con palas, con maquinaria, con escucha atenta y manos dispuestas.

Desde la Administración Municipal se insistió en que este trabajo conjunto es la mejor ruta para construir confianza entre la ciudadanía y las instituciones. Una confianza que no se decreta, sino que se gana con obras, acciones y presencia constante en el territorio.

Uribia reafirma así su compromiso con un futuro donde el desarrollo y la seguridad vayan de la mano. Donde los soldados también sean constructores. Donde el Estado llegue con más que promesas. Donde cada obra sea una semilla de paz duradera.