A pesar de las dificultades, una madre wayuu fue atendida con éxito en la clínica Talapuin de Uribia

En medio de las barreras propias del territorio y la precariedad en infraestructura rural, una madre wayuu en estado de embarazo fue trasladada desde la comunidad Flor del Paraíso hasta la clínica Talapuin en Uribia, donde fue recibida en condiciones estables y atendida de manera oportuna por el equipo médico de la Unidad Materno Infantil.

El traslado no fue fácil. En el centro de salud de su comunidad no había ambulancia disponible, tampoco energía eléctrica ni condiciones mínimas para garantizar una atención adecuada. Sin embargo, gracias a la gestión del personal de salud y el acompañamiento de su familia, logró llegar hasta el área urbana de Uribia, donde fue recibida por el doctor José Luis Pimienta, coordinador médico de la unidad, y un equipo multidisciplinario preparado para atender casos maternos con enfoque integral.

“Fue valorada apenas llegó, se encontraba estable y pudimos iniciar su atención de inmediato con todo el soporte necesario”, explicó el Dr. Pimienta, quien destacó el compromiso del personal médico y asistencial que día y noche vela por la salud de las gestantes y sus bebés.

Ese mismo viernes 18 de julio, en horas de la noche, la mujer dio a luz a su hijo en un parto exitoso, recibiendo todo el acompañamiento clínico y humano necesario. Posteriormente, fue dada de alta y ya se encuentra de regreso en su comunidad junto a su bebé, en buen estado de salud.

Sus familiares, visiblemente agradecidos, expresaron su reconocimiento por la atención brindada desde el primer momento de su recorrido, destacando el compromiso del personal de salud en medio de las limitaciones del territorio.

Desde la Unidad Talapuin, se reiteró que el servicio permanece disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, para recibir a mujeres embarazadas, niños y familias de toda la Alta Guajira, sin importar las distancias ni las condiciones.

Este caso evidencia no solo las dificultades que aún enfrentan muchas comunidades rurales en materia de salud materna, sino también la voluntad firme de los profesionales que, a pesar de los obstáculos, siguen poniendo la vida en el centro de su labor.