Joven wayuu de Uribia, alza la voz en la FILPAWA: “Escribir es resistir desde nuestra cultura”

Con voz firme, corazón agradecido y el alma colmada de identidad, el joven escritor Mauricio Leal Pushaina, oriundo del municipio de Uribia, se convirtió en uno de los protagonistas del Encuentro Departamental de Escritores, en el marco de la Feria del Libro de las Palabras Wayuu (FILPAWA), organizada por el Banco de la República.

Desde el escenario, rodeado de sabedores, poetas y narradores, Leal hizo un llamado directo a su generación: escribir desde las raíces, con orgullo y sin miedo. “Cada poema, cada palabra escrita, es un puente entre lo que fuimos y lo que seremos. Escribir no es solo un arte, es un acto de resistencia y una manera de mantener viva la sabiduría de nuestros mayores”, afirmó entre aplausos.

Durante su intervención, el joven rindió homenaje al legado de los ancestros y agradeció a quienes han creído en su proceso formativo y cultural. “Mi corazón está lleno de gratitud hacia el maestro José Gerardo González y al alcalde Jaime Luis Buitrago García. Su dedicación ha permitido que las voces de nuestros ancestros resuenen con fuerza, recordándonos la riqueza de nuestra herencia cultural wayuu”, expresó con emoción.

Así mismo, resaltó que su participación en este evento fue posible gracias al respaldo de la administración municipal. “Gracias al señor alcalde y al secretario de Turismo, Cultura y Deportes, hoy pude representar con dignidad al pueblo wayuu y compartir desde la palabra lo que somos. A ambos, mi más sincero agradecimiento por apoyar mi voz y abrirme camino en este importante escenario literario”, manifestó.

Para Leal, la palabra tiene un poder profundo cuando nace desde el alma del pueblo. Por eso, pidió a los jóvenes wayuu no dejarse apagar por el cansancio ni por las distracciones del mundo moderno. “Nuestra cultura es un tesoro vivo, pero necesita de sus manos, sus mentes y sus corazones para seguir floreciendo. No se trata solo de escribir por escribir, sino de reivindicar quiénes somos”, agregó.

También agradeció el acompañamiento del colectivo Dantepo, que le ha permitido proyectar su voz en escenarios donde aún muchas culturas indígenas siguen esperando ser escuchadas.

Lo que para muchos fue una feria literaria, para Mauricio Leal fue un acto de reivindicación y resistencia cultural. Su mensaje, claro y profundo, dejó una huella entre los asistentes y resonó con fuerza entre quienes ven en la palabra escrita una forma de sanar, recordar y resistir.