Por: Eduardo Castro
Los corregimientos de Cardón y Carrizal se convirtieron en protagonistas de un paso clave para el futuro de Uribia, al albergar dos importantes jornadas de socialización en el marco de la construcción del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), una herramienta que permitirá ordenar y proyectar el desarrollo de este municipio wayuu desde su misma esencia territorial y cultural.

Ambas actividades contaron con una participación masiva de autoridades tradicionales, líderes comunitarios y familias indígenas, quienes, junto al equipo técnico designado por la administración municipal, compartieron las necesidades, sueños y propuestas que brotan directamente desde la sabiduría y el arraigo de los habitantes.

En Cardón, el recorrido por los puntos estratégicos del corregimiento permitió identificar las oportunidades que representa el turismo costero, la riqueza en playas, y la actividad minera como ejes potenciales de desarrollo económico. Allí, la secretaria de Planeación, Angie Guerra, destacó que “desde el gobierno del progreso que lidera nuestro alcalde Jaime Luis Buitrago García, hemos asumido el compromiso de construir este POT de manera participativa. Escuchar a las comunidades es clave para que el territorio sea pensado desde adentro y con sentido colectivo”.

Por su parte, la secretaria de Hacienda, Ana Marina Medero Galván, oriunda del corregimiento, expresó su satisfacción por ver a su comunidad involucrada: “Esta es una oportunidad histórica para Cardón. Como hija de esta tierra, me llena de orgullo que nuestra gente tenga voz en un proceso que definirá el rumbo del municipio en las próximas décadas”.

En Carrizal, la convocatoria también fue nutrida. Líderes de distintos sectores se sumaron con propuestas concretas, mientras el equipo técnico recopilaba cada planteamiento para alimentar el diagnóstico del POT. Allí, la diputada guajira Yasmira Lindao Pana acompañó el encuentro y manifestó: “Ver a nuestras comunidades activas, opinando, soñando y decidiendo, es el reflejo de un pueblo que no se resigna, que quiere avanzar y que cree en la planificación como camino para dignificar su vida”.

Este ejercicio de planificación participativa también incorporó una agenda pedagógica que abordó los componentes económicos y socioculturales del territorio, con el propósito de empoderar a los habitantes y reconocer el valor de su identidad, su geografía y su proyección comunitaria.
El POT de Uribia, más que un documento técnico, se está convirtiendo en una construcción viva desde el corazón del territorio wayuu.
