Por: Eduardo Castro / Director Reforma Informativa
Con música, alegría y un mensaje profundo de prevención, el Hospital Nuestra Señora del Perpetuo Socorro realizó en la tarde de este jueves 16 de octubre su gran “Rumba Rosa”, una jornada especial para conmemorar el Día Mundial del Cáncer de Mama y rendir homenaje a las mujeres valientes que han enfrentado esta enfermedad.
El evento, que se llevó a cabo en la zona de parqueo del área administrativa y de consulta externa, se convirtió en un espacio lleno de energía, color y esperanza, donde personal médico, pacientes y comunidad en general se unieron bajo una misma consigna: “Tócate para que no te toquen”.

La gerente del hospital, doctora Dujaidy Sánchez Orozco, dio la bienvenida al público con un emotivo mensaje:
“Hoy celebramos la vida y recordamos que todo a tiempo tiene mayores probabilidades de salir bien. Estamos aquí para apoyar, guiar y educar a nuestra comunidad. La prevención y el autocuidado son nuestras mejores herramientas frente al cáncer de mama”, expresó la directiva, al tiempo que resaltó el compromiso del hospital con la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.

Durante la jornada también intervino la Gestora Social del municipio de Uribia, Nancy Gómez, quien agradeció la invitación y se sumó al llamado de concientización:
“El cáncer de mama no es solo cosa de mujeres. También puede afectar a los hombres. Por eso, la invitación es a tocarnos, revisarnos y acudir al médico ante cualquier cambio. La vida, incluso con cicatrices, sigue siendo hermosa y vale la pena luchar por ella”, manifestó entre aplausos.
Por su parte, el Subgerente Científico del hospital, doctor Ricardo José Díaz Lindao, hizo un llamado a romper los tabúes y dejar atrás el machismo:
“Este no es un tema exclusivo de mujeres. Los hombres también debemos cuidarnos y perder el miedo a revisarnos. Cuidarse no es debilidad, es responsabilidad”, puntualizó.
La jornada estuvo marcada por momentos de gran emotividad, especialmente cuando varias mujeres sobrevivientes compartieron sus historias de vida, relatando cómo la fe en Dios, el apoyo médico y la detección temprana fueron claves en su recuperación.
El cierre de la actividad estuvo lleno de alegría con una rutina aeróbica, hidratación y frutas frescas, dejando un mensaje claro y esperanzador:
“Yo me cuido”, la iniciativa con la que el hospital reafirma su compromiso con la salud y el bienestar de todos los uribieros.
