Del hogar comunitario a la dirección regional: Yeleidys Bulla asume el reto de Bienestar Familiar en La Guajira

Con 18 años de trabajo silencioso pero constante en favor de la niñez, una madre comunitaria llega a dirigir el ICBF en el departamento, en un hecho que marca un reconocimiento histórico a quienes han cuidado la primera infancia desde los territorios.

La historia de Yeleidys Mercedes Bulla Berríos no comienza en una oficina ni en un cargo administrativo. Empieza en un hogar comunitario, rodeada de niñas y niños, con cuadernos, juegos, alimentos preparados con cuidado y una vocación que se fue fortaleciendo con los años. Hoy, esa misma mujer asume como directora regional (e) del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en La Guajira, llevando consigo casi dos décadas de experiencia al servicio de la primera infancia.

Su designación no pasa desapercibida. Representa una apuesta del Gobierno Nacional por reconocer y dignificar la labor de las madres comunitarias, mujeres que durante años han sido el primer apoyo, la primera escuela y, muchas veces, el primer abrazo para miles de niños en el país.

Durante 18 años, Yeleidys Bulla ha dedicado su vida al cuidado y la formación integral de la niñez, entendiendo que los primeros años son decisivos para el desarrollo emocional, social y cognitivo. Su trabajo ha estado marcado por la cercanía con las familias, la creación de entornos seguros y el convencimiento de que educar también es un acto profundo de amor y responsabilidad social.

Ese recorrido estuvo acompañado de formación académica. Es licenciada en Pedagogía Infantil y especialista en Atención Integral a la Primera Infancia, conocimientos que complementó con la experiencia diaria en el territorio. Para ella, ser madre comunitaria nunca fue solo una ocupación, sino una vocación que se vive con sensibilidad, paciencia y compromiso.

Quienes han compartido su camino destacan su capacidad para sembrar valores como el respeto, la solidaridad y el amor, tanto en los niños como en sus entornos familiares. Su mayor recompensa, según ha expresado en distintas ocasiones, ha sido ver crecer a niñas y niños felices, seguros y con mejores oportunidades.

Ahora, desde la dirección regional del ICBF en La Guajira, asume un desafío mayor, consciente de la complejidad social del departamento y de las deudas históricas con la niñez. “Recibo esta responsabilidad con humildad, gratitud y una entrega total. Asumo este reto con el mismo amor con el que durante 18 años cuidé a cada niño y niña”, afirmó Bulla Berríos, al tiempo que resaltó la importancia de dignificar a quienes trabajan por la primera infancia como base para construir un mejor futuro.

Su nombramiento no solo marca un logro personal. Simboliza el reconocimiento a miles de mujeres que, desde los hogares comunitarios, han sostenido durante años el bienestar de la niñez colombiana. En La Guajira, esa experiencia hoy se traduce en liderazgo, cercanía con el territorio y una dirección que conoce, desde adentro, las realidades que enfrenta la infancia.