Magangué, Bolívar. La guerra que sacude al Oriente Medio volvió a tocar la puerta de una familia colombiana. Sebastián Loaiza, un joven oriundo del corregimiento de Yatí, en el municipio de Magangué, murió en Dubái tras quedar en medio de un bombardeo que, según su familia, explotó a pocos metros de donde se encontraba.
La noticia ha golpeado con fuerza a sus seres queridos en la región Caribe, quienes durante horas vivieron momentos de angustia sin saber qué había ocurrido con él.
De acuerdo con el relato de su hermano, Álvaro José Loaiza, Sebastián se encontraba resguardado en un búnker junto a otras personas debido a la tensa situación que se vive en la zona. Sin embargo, cuando decidieron salir del refugio, la situación cambió de forma repentina.
“Un grupo de personas acababa de salir del búnker por la difícil situación y en ese momento el bombardeo se puso fuerte”, contó el familiar en entrevista con medios nacionales.
Según el testimonio, el joven entró a un baño en medio de la emergencia y fue allí cuando ocurrió la explosión. “La bomba estalló muy cerca y prácticamente lo impactó”, relató su hermano. En el mismo hecho al menos otras cuatro personas habrían resultado heridas.
La familia no recibió la noticia de inmediato. Durante varias horas intentaron comunicarse con Sebastián enviándole mensajes para saber cómo se encontraba, pero nunca obtuvieron respuesta.
“Los mensajes solo aparecían con un chulito. Fueron casi 24 horas de incertidumbre hasta que finalmente nos confirmaron lo que había pasado”, explicó el hermano, recordando los momentos de desesperación que vivieron mientras esperaban noticias desde Dubái.
Sebastián Loaiza llevaba más de doce años viviendo en los Emiratos Árabes Unidos. Durante ese tiempo se vinculó al Ejército de ese país, luego de haber tenido también una formación militar en Colombia y haber pertenecido a unidades de fuerzas especiales.
Según contaron sus allegados, el joven incluso estaba planeando regresar a Colombia durante este año, un proyecto que quedó truncado por la tragedia.
Mientras enfrentan el duelo, la familia hizo un llamado al Gobierno colombiano para que les ayude a agilizar los trámites que permitan repatriar el cuerpo y darle sepultura en su tierra natal.
La muerte de Loaiza ocurre en medio de la creciente tensión en Oriente Medio, donde en los últimos días se han intensificado los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ya deja más de mil víctimas en distintos puntos de la región.
Entre tanto, varios países del Golfo han empezado a tomar medidas de seguridad. En Catar, por ejemplo, las autoridades ordenaron evacuar de manera preventiva a residentes que viven cerca de la embajada de Estados Unidos en Doha, mientras continúan los ataques con drones contra instalaciones diplomáticas estadounidenses en la zona.
En Yatí, el pequeño corregimiento donde creció Sebastián, la noticia ha corrido de boca en boca. Allí, entre familiares y amigos, solo queda el recuerdo de un joven que salió hace años buscando oportunidades lejos de casa y que ahora esperan poder despedir como merece, de regreso en su tierra.
