Uribia lleva su voz al escenario internacional de la inclusión educativa

Desde el corazón de La Guajira, una funcionaria local participa en un congreso iberoamericano donde se debate la educación inclusiva como motor de transformación social.

Uribia vuelve a sonar más allá de sus fronteras. Esta vez no por su dinámica comercial ni por sus retos en materia de orden público, sino por su presencia en un espacio académico de alcance internacional. Desde el pasado 9 de abril, la subsecretaria de Desarrollo Social de la Mujer y Población Vulnerable, la doctora Marveluz Guerrero Gutiérrez, hace parte del Primer Congreso Iberoamericano de Educación Inclusiva como Movimiento Social, al que asiste como invitada internacional.

El encuentro, impulsado por la Federación Juntos por la Inclusión, reúne a docentes, expertos, familias y líderes sociales de distintos países, con un objetivo común: repensar la inclusión más allá del discurso y llevarla a la práctica en los territorios.

En medio de ese escenario, la representante de Uribia ha puesto sobre la mesa la realidad de la capital indígena, marcada por desafíos sociales profundos, pero también por un enorme potencial humano. Su intervención ha girado en torno a la necesidad de cambiar la mirada frente a la inclusión, insistiendo en que no se trata solo de atender condiciones, sino de reconocer capacidades.

“La inclusión social no es un destino, es un ejercicio diario”, expresó durante su participación, al tiempo que subrayó la importancia de aplicar un enfoque diferencial que responda a las particularidades del territorio.

Pero más allá de los discursos, la apuesta está en lo que viene. Desde el congreso, la funcionaria extendió el llamado a fortalecer el trabajo articulado entre sectores en Uribia. Educación, salud, cultura, deporte y demás dependencias están llamadas a remar en la misma dirección si se quiere que la inclusión deje de ser una idea y se convierta en una realidad palpable.

En esa línea, destacó la vinculación de la secretaria de Educación, Yelenka Gutiérrez, quien se sumó a este espacio para avanzar en estrategias conjuntas que permitan aterrizar los aprendizajes en el municipio.

La participación de Uribia en este tipo de escenarios no solo representa visibilidad, sino también una oportunidad para traer nuevas herramientas a un territorio que exige respuestas concretas. El reto ahora será convertir esas experiencias en acciones que impacten la vida de quienes más lo necesitan.

Porque, como bien lo dejó entrever la delegación guajira, la verdadera inclusión no se decreta: se construye todos los días, desde el reconocimiento del otro y el compromiso colectivo de no dejar a nadie atrás.