La víctima fue identificada como Oliverio Peñalver Pushaina. El hecho ocurrió en la mañana de este jueves y causó conmoción entre comerciantes y residentes de la capital indígena de Colombia.
Una mañana que comenzó con la rutina habitual del comercio terminó marcada por la violencia en el mercado de Las Pulgas, en Uribia, donde un hombre de la etnia wayuu fue asesinado a tiros en circunstancias que aún son materia de investigación.
La víctima fue identificada por familiares y allegados como Oliverio Peñalver Pushaina, quien se encontraba en las afueras de un establecimiento comercial cuando fue atacado por un hombre armado que, según testigos, se le acercó y le disparó en repetidas ocasiones.
El estruendo de varios disparos rompió la tranquilidad del sector y generó momentos de angustia entre comerciantes, compradores y transeúntes que a esa hora se encontraban en uno de los puntos más concurridos del municipio. Minutos después, el cuerpo de Oliverio quedó tendido sobre el suelo, mientras decenas de personas observaban con asombro lo ocurrido.

De acuerdo con testimonios recopilados por Reforma Informativa, la víctima era una persona conocida en la zona comercial, donde frecuentemente realizaba trabajos ocasionales y colaboraba en diferentes negocios para obtener el sustento diario.
La tragedia ha causado mayor impacto entre quienes compartieron con él apenas unas horas antes. Amigos cercanos relataron que durante la noche del miércoles estuvieron reunidos viendo el partido de la Selección Colombia en su debut mundialista frente a Uzbekistán. Tras la victoria del combinado nacional, permanecieron celebrando el triunfo de la Tricolor en un ambiente de alegría y camaradería.
«Nadie pensaba que esa sería la última vez que lo veríamos con vida», comentó una persona cercana a su vínculo social.
Según las versiones conocidas hasta el momento, luego de compartir con sus amistades cada uno tomó su rumbo. Horas después, ya en la mañana de este jueves, ocurrió el hecho que hoy enluta a una familia wayuu y conmociona a gran parte de la comunidad uribiera.
Tras conocerse el homicidio, las autoridades se trasladaron al lugar para adelantar las primeras diligencias e intentar establecer las circunstancias en que ocurrió el crimen. Sin embargo, familiares del fallecido decidieron retirar el cuerpo del sitio, acogidos a los usos y costumbres ancestrales del pueblo wayuu, para trasladarlo a su cementerio tradicional y brindarle sepultura conforme a su ley y tradición cultural.
Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial que permita determinar las causas del homicidio. Las autoridades no han confirmado si el caso estaría relacionado con conflictos personales, disputas familiares, situaciones asociadas a estructuras criminales o cualquier otra hipótesis, por lo que todas las líneas investigativas permanecen abiertas.
Mientras avanzan las investigaciones, el asesinato de Oliverio Peñalver Pushaina vuelve a encender las alarmas por los hechos de violencia que se vienen registrando en el municipio y deja numerosas preguntas entre familiares, amigos y habitantes de Uribia, quienes esperan que las autoridades logren esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables de este nuevo hecho de sangre.
