Después de varios años de espera, la comunidad de Carasúa recibió oficialmente la nueva sede de la Institución Etnoeducativa Integral Rural Madre Laura, una obra que fortalece el acceso a una educación digna para la niñez y juventud de la Alta Guajira.
La comunidad de Carasúa, en el municipio de Uribia, vivió una jornada que quedará marcada en su historia con la entrega oficial de la nueva infraestructura de la Institución Etnoeducativa Integral Rural Madre Laura, un proyecto que durante años fue esperado por estudiantes, docentes, padres de familia y autoridades tradicionales.

La moderna sede fue construida para responder al crecimiento de la población estudiantil y ofrecer espacios adecuados para el aprendizaje de más de 2.000 niños y jóvenes wayuu. El plantel cuenta con amplias aulas, biblioteca, internado, comedor escolar y otras áreas destinadas a mejorar las condiciones académicas y de bienestar de quienes diariamente llegan hasta este centro educativo.

El acto de inauguración estuvo encabezado por el Ministerio de Educación Nacional, con el acompañamiento de las entidades que hicieron posible la ejecución del proyecto. Entre ellas participó Anatas WAKUAIPA, representada por su gerente general, Eider Peñalver Henríquez, quien destacó la importancia de seguir impulsando iniciativas que contribuyan al fortalecimiento de la educación en los territorios indígenas de La Guajira.

A este esfuerzo también se vinculó la Fundación Pies Descalzos, organización que hizo parte de la alianza institucional que permitió sacar adelante una obra considerada estratégica para el desarrollo educativo de esta zona del departamento.
La inauguración estuvo acompañada por expresiones culturales propias del pueblo wayuu. Los estudiantes recibieron a las autoridades e invitados con danzas tradicionales, muestras artísticas y manifestaciones de su identidad ancestral, reflejando el orgullo de una comunidad que hoy ve convertido en realidad un anhelo construido con el trabajo constante de directivos, maestros, familias y líderes comunitarios.

Con la puesta en funcionamiento de esta nueva institución, Carasúa fortalece su capacidad educativa y abre un nuevo camino para las futuras generaciones. La obra representa una apuesta por mejorar la calidad de la enseñanza en la Alta Guajira y ratifica la importancia de sumar esfuerzos entre el Estado, las organizaciones y las comunidades para seguir cerrando brechas en el acceso a una educación con mejores oportunidades.









