En el corazón de la Alta Guajira, donde la comunidad indígena Wayuu enfrenta múltiples desafíos para acceder a la educación, un gesto de solidaridad ha sembrado esperanza en decenas de niños, niñas y adolescentes. Gracias a la articulación de la empresa Dolmen S.A. y la Gestora Social de Uribia, Nancy Gómez, cientos de menores de escasos recursos recibieron útiles escolares para dar inicio al año académico con ilusión y motivación.
La deserción escolar es una problemática persistente en la región, agravada por la falta de recursos básicos como cuadernos, lápices y mochilas. En muchas rancherías, los niños deben recorrer largos trayectos bajo el inclemente sol del desierto guajiro para llegar a sus escuelas, y la ausencia de materiales esenciales representa una barrera adicional para su permanencia en las aulas.

Consciente de esta realidad, la Gestora Social Nancy Gómez hizo un llamado a la solidaridad del sector privado, logrando que Dolmen S.A. se sumara a esta causa con una importante donación. «Cada aporte es una semilla de esperanza para forjar el futuro de estos niños», expresó Gómez, subrayando la importancia de garantizar condiciones dignas para el aprendizaje de la niñez Wayuu.
Los beneficiarios, provenientes de comunidades rurales y urbanas de Uribia, recibieron kits escolares que incluyen cuadernos, lápices, colores, reglas y mochilas. Para muchos de ellos, esta ayuda representa más que solo materiales escolares: es la oportunidad de seguir estudiando, de soñar con un futuro mejor y de evitar el abandono escolar.

Las madres y líderes Wayuu agradecieron este gesto, destacando que, en su cosmovisión, la educación es un pilar fundamental para preservar su cultura y mejorar las condiciones de vida de las nuevas generaciones. «Nuestros hijos quieren aprender, pero sin herramientas es muy difícil. Que empresas como Dolmen S.A. y la Gestora Social nos ayuden, nos da esperanza», manifestó una de las madres beneficiadas.
Desde la Administración Municipal y la Oficina de Gestión Social, se extiende la invitación a más empresas y organizaciones a unirse a este esfuerzo por garantizar el derecho a la educación de la niñez Wayuu. La educación es el camino para cerrar brechas, preservar la identidad cultural y construir un futuro más justo para La Guajira.
