Uribia, La Guajira – En medio de un contexto donde la informalidad ha sido por años la regla más que la excepción, Uribia comienza a escribir una nueva historia. Durante dos días, el municipio vivió una jornada sin precedentes: la Feria de la Legalidad, un evento interinstitucional que marcó un punto de inflexión en la forma en que se entiende y se ejerce la economía local.
El 11 y 12 de junio, más de 300 comerciantes —muchos de ellos acostumbrados a subsistir al margen de la legalidad y ocupar el espacio público de manera informal— decidieron dar un paso firme hacia la formalización de sus negocios. En total, 328 microempresarios fueron atendidos y acompañados en su proceso de legalización.

Detrás de esta transformación está el trabajo articulado de la Secretaría de Gobierno y Asuntos Administrativos, dirigida por el doctor René Alberto Lindarte Velázquez, y el respaldo decidido del alcalde Jaime Luis Buitrago García. Más de diez entidades sumaron esfuerzos, entre ellas la Cámara de Comercio de La Guajira, la Secretaría de Salud Departamental, el Fondo Nacional de Garantías, la Secretaría de Hacienda Municipal, la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos e Inspecciones de Policía.
Para muchos de estos comerciantes, este no fue simplemente un trámite más. Fue el primer paso para dignificar su trabajo, obtener acceso a contratos de arrendamiento y dejar de sentirse perseguidos por ejercer su derecho al trabajo. Ahora, reubicados en la Plaza de Mercado La Florida, cuentan con un espacio seguro y legal para crecer.

“La legalidad no es una opción, es un camino necesario para el progreso. Esta feria demuestra que en Uribia estamos comprometidos con la formalización y con generar oportunidades reales para nuestros comerciantes”, aseguró el secretario de Gobierno, René Alberto Lindarte Velázquez.
Por su parte, el alcalde Jaime Luis Buitrago fue enfático al señalar que este avance solo es posible cuando existe voluntad institucional y compromiso ciudadano:
“La legalidad es la base para construir un municipio más justo, próspero y organizado. Esta feria es una muestra de que sí se puede avanzar”.
Más allá de los resultados inmediatos, esta feria deja una hoja de ruta clara: Uribia le apuesta a una economía más ordenada, con reglas claras y oportunidades para todos. La recuperación del espacio público ya no se plantea como un acto de imposición, sino como una construcción colectiva donde la ley se convierte en aliada del desarrollo y no en su obstáculo.
La Feria de la Legalidad no solo transformó la realidad de cientos de comerciantes. También envió un poderoso mensaje: cuando las instituciones caminan al lado de la gente, es posible cambiar el rumbo de todo un municipio.
