Uribia impulsa diálogo entre saberes ancestrales y medicina moderna para cuidar la vida wayuu

Con respeto, conocimiento y voluntad de trabajo conjunto, el municipio de Uribia vivió un importante encuentro de saberes entre la medicina ancestral y la medicina occidental, en un espacio donde las voces de parteras, sabedores tradicionales y profesionales de la salud se unieron por un objetivo común: salvar vidas y proteger a la niñez y a las maternas wayuu.

Este diálogo fue liderado por la Secretaría de Salud Municipal, la Secretaría Departamental de Salud y el Hospital Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el marco del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC) del municipio. Durante la jornada, participaron activamente las parteras y representantes de toda la red de salud de Uribia, así como profesionales médicos como el ginecólogo Dr. Robert Ariño y el pediatra Dr. Spencer Rivadeneira, quienes compartieron conocimientos desde la medicina clínica y académica.

El objetivo fue claro: fortalecer el trabajo articulado entre las comunidades indígenas y el sistema de salud, con acciones que permitan reducir las cifras de mortalidad por causas prevenibles como infecciones respiratorias agudas, enfermedades diarreicas, desnutrición y complicaciones durante el embarazo.

La jornada también contó con la participación del Plan de Intervenciones Colectivas Departamental, específicamente desde el eje de maternidad, salud sexual y reproductiva, además de las EPS e IPS que operan en el municipio. La presencia de las parteras y los outsu —conocedores wayuu de los saberes espirituales— fue clave para establecer puentes de confianza y aprendizaje mutuo.

Uno de los momentos más significativos fue la entrega de kits para parteras, una herramienta simbólica y práctica que busca dignificar y fortalecer la partería segura en los territorios. Esta entrega fue posible gracias al Hospital Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, como parte de su compromiso con el PIC Municipal.

Este tipo de encuentros, que promueven el intercambio de saberes con respeto y sentido cultural, marcan un camino hacia una atención más cercana, integral y efectiva, donde la medicina wayuu y la occidental pueden convivir, complementarse y salvar vidas.